Un poco de autobombo

Pues sí amigos y seguidores, es triste, pero es así. Si no queremos que nuestras ideas y proyectos se diluyan en el proceloso océano de internet, como lágrimas en la lluvia, hay que ser constante. Mucho. Y aparecer en cuantos más sitios mejor. Triste y muy laborioso. Son tantas las redes sociales, plataformas, perfiles, foros y demás sitios en los que, para asegurarnos un mínimo de presencia, hay que estar presentes, que (no vamos a decir que en todos) sí que es muy recomendable gestionar una cuenta de usuario en muchos de ellos. O al menos en los más relevantes.

Esta semana he hecho circular por infinidad de medios este pequeño vídeo, en cuyo cierre se pueden ver los canales que pretendo utilizar para difundir todo este proyecto.

Como he dicho en alguna publicación anterior, soy nuevo en esto de los blogs, y seguro que desconozco el uso de alguna de las herramientas o aplicaciones que me facilitarían las cosas enormemente, pero bueno, seguimos avanzando a nuestro ritmo.

Volviendo a lo importante de esta publicación, que es el vídeo, en el mismo podréis ver como decía, los enlaces a los perfiles del proyecto en facebook, instagram, youtube, y a este blog, así como una dirección de correo por si alguien quisiera contactarme.

😉

Muy bien, pero… ¿qué es un barrenador?

Claro que, aún no he explicado lo que es un barrenador. O cuál era su cometido. Pues básicamente, era el encargado de realizar, en una explotación minera, un agujero o barreno en el que introducir explosivo, para proceder a su voladura.

Dos barrenadores en acción, uno con la barrena, y el otro con un pericacho para recoger mineral menudo.

Para realizar dicho agujero, se servía de una barra metálica o barrena, con puntas planas y afiladas, y a base de golpe, fuerza y precisión, conseguía una cavidad más o menos profunda, en función de la necesidad, y se rellenaba de un producto explosivo (generalmente dinamita), que se hacía explotar mediante una mecha más bien larga (para que diera tiempo a avisar y alejarse), y así poder desmenuzar las partes grandes de mineral en trozos más pequeños y manejables.

Así pues, el barrenador, hacía barrenos, sí, pero también tenía que decidir cuál era el lugar más idóneo para llevarlos a cabo (en un punto o en otro en función de la forma de la piedra a reducir, o en horizontal, en inclinado, etc), calcular y preparar la carga explosiva adecuada (quedarse corto o pasarse era algo que podía suceder, con muy diversas consecuencias), retacar la misma, preparar mechas…unas cuantas cosas, vaya.

Resumiendo, que además de una constitución fuerte y un buen estado de forma, algo poco frecuente para la época (hablamos de finales del siglo XIX, con el índice de mortalidad infantil por las nubes, y las penurias económicas y sociales a la orden del día), un barrenador, tenía que tener además unos conocimientos técnicos mínimos que le posibilitaran desempeñar su función. Los buenos barrenadores eran apreciados, y aparte de un sueldo mayor que el de muchos otros trabajadores de la mina, solían estar mejor alimentados que el resto. Aunque respecto a esto último, no tengo tan claro si ello era para trabajar mejor, o para llegar en mejores condiciones físicas a las famosas apuestas de barrenadores que los patrones de cada explotación pusieron de moda, y en las que se jugaban auténticas fortunas.

Pero de eso, hablaremos en otra entrada.

¿Por qué almas de hierro?

Línea de baldes en las inmediaciones de Gallarta. Al fondo, se adivina el Serantes.

El hierro es el origen de todo esto. Y aunque con todo esto me refiero al proyecto en sí, bien podría referirme a TODO esto: una revolución industrial, el surgimiento de un pueblo, su desaparición, el cambio de modelos sociales y económicos de toda una región, la total esquilmación de unos recursos naturales, para beneficios de unos pocos…

En las explotaciones de mineral de hierro de la zona minera de la margen izquierda de Bizkaia, muchas personas se dejaron la salud y en numerosas ocasiones la vida, por el hierro. Se puede decir que se entregaron en cuerpo y ALMA a la extracción del HIERRO.

Así pues, el título del proyecto, no fue muy difícil de determinar. Eso sí, veo que existen algunas referencias (libros, telenovelas) con nombres muy similares, pero pienso que es legítimo, y moralmente apropiado, el bautizar al proyecto con dicho nombre (espero que no haya problemas de ningún tipo en un futuro).